domingo, 11 de enero de 2009

MI IDEA DE UN MUNDO MEJOR( Parte I)

"La gente que esta tratando de hacer este mundo peor no toman ni un día libre, ¿como podría tomarlo yo? ilumina la oscuridad."

Bob Marley, después de recibir un balazo



Los años 90 se acabaron la mañana del 30 de Noviembre de 1999 en Seattle, curiosamente, una de las ciudades emblema de la denominada como generación X, hogar del movimiento "grunge" con Nirvana a la cabeza. Aquella mañana gentes de toda condición salieron a aquellas calles a pedir otra forma de ver el mundo, otra forma de globalización. De forma pacífica fueron tomando las calles, ocupándolas con un carnaval lleno de color y de música, en el que la diversidad empañaba los ojos. Conviviendo anarquistas y organizaciones religiosas, con ecologistas y "Hare Krishnas", los djembés con las guitarras. Las calles estaban abarrotadas ya de madrugada, el carnaval por un mundo mejor, más diverso, estaba tomando las calles de la gris ciudad del noroeste. Todo el mundo que pasaba se unía al sentir y a la voz que comandaba, sin dirigir, la manifestación "otro mundo es posible". La luz y el color, la creatividad, el arte, todo aquello que nos hace humanos y nos diferencia de las bestias, se manifestaban en contra del gris proyecto de mundo que la Organización Mundial de Comercio quería trazar para nosotros.





Los dirigentes quedaron encerrados en sus hoteles, desde el pobre títere Kofi Anan hasta el personaje inspirador de la película "Shrek", doña Madeleine Albright. No podían abandonar sus cinco estrellas pagadas por muchos de los "curritos" que se habían lanzado a la calle para decirles que aquello no les gustaba. La anarquía se estaba imponiendo. Pero no una anarquía violenta, no esa anarquía de cuatro idiotas que llenan un centro comercial para destruírlo, o que queman contenedores, no, era la anarquía del pensamiento, una masa libre de normas, pacífica y respetuosa. No tenía el objetivo de destruir al estado, sino de crear un estado alternativo, en el que el beneficio y la ganancia quedasen en segundo plano. No dividía en clases, sólo había un enemigo común, el pensamiento único. Sabemos qué no era, porque si pensásemos en qué era la respuesta sería, todo lo que puedas imaginar.

Entonces, los titiriteros decidieron que ya bastaba, que tenían que tejer la red de araña que nos atrapase a todos y no nos dejase mover, mientras nos digerirían con sus jugos digestivos. Abrieron la puerta a sus perros de presa, señalaron con su dedo y sus porras y gases lacrimógenos. Disolvieron a la masa, ahí sí vencieron, pero no consiguieron llegar a ningún acuerdo. La violencia se impuso a las sentadas pacíficas, pero no pudo eliminar al germen que se había sembrado. El multinacionalismo, la franquicia y el capitalismo feroz parecían tener un final próximo.


Muchas de las personas que por aquellos tiempos teníamos 14 añitos, quedamos impactados por lo que habíamos visto en nuestros televisores. Creíamos que era el momento, que se nos había entregado ese testigo a nosotros, que debíamos cambiar el mundo, que debíamos iluminar la oscuridad. Empezó a crecer dentro de nosotros la semilla de la diversidad, el amor por otras culturas, la búsqueda de otras formas de pensar, de otras formas de regir un mundo más libre y justo. Escapamos de la MTV y comenzamos a leer otras cosas, a escuchar otras cosas, a crear otras cosas. El comienzo del siglo XXI nos esperaba con ansias de cambiarlo todo. A Seattle le siguieron Bangkok, Washington, Praga, Barcelona... todas estas manifestaciones seguían el mismo patrón que comandó la protesta de Seattle, "La calle es nuestra, el mundo es nuestro", y vosotros no podréis hacer nada para cambiarlo, la no violencia de Gandhi y la búsqueda de la identidad por encima de todo.

Nosotros, que éramos unos críos, actuábamos a nuestra forma y a nuestro modo. Sembrando las ideas en nuestro instituto, con la ayuda de un profesorado al que conseguimos ganarnos. Nuestras pequeñas victorias no salían por la tele, pero creo que removían alguna conciencia dentro de lo posible en un instituto. La gente del club de fotografía hizo semanas especiales y murales, se organizaron charlas y debates, el grupo de teatro creó una adaptación del libro del Génesis, en clase de historia y geografía se analizaban los sistemas políticos y los grandes problemas mundiales, hicimos trabajos sobre personajes que cambiaron el mundo a mejor. Yo como presentador y co-director de las fiestas traté de difundir mensajes, también hice de moderador en un par de charlas acerca del voluntariado y el profesor Afg me encomendó liderar al equipo de debate del insitituto en el certamen "Foroidea" de Caja Madrid acerca del desarrollo sostenible. Elegí mal mi equipo, dejándome llevar por las amistades y no elegí a gente muy implicada en el asunto, por eso caímos en primera ronda, a pesar de todo me llevé montones de elogios por parte del jurado, no se me olvidará aquel "si tu compañero hubiese llegado sólo al 5 habríais arrasado, porque tú te los has comido, tienes madera".

Aquel curso hice que toda la clase se uniese en una protesta. Habíamos hecho una redacción acerca de un escritor que considerásemos importante. Yo elegí a Miguel Hernández. Acabada mi redacción, la "seño", soltó mirándome a la cara "a mí los progresistas no es que me caigais mal, pero me parecéis todos una panda de jilipollas, tienes un cuatro"... todos nos quedamos con la boca abierta. Yo dejé mi boli sobre la mesa y salí de clase dando un portazo rumbo a dirección. "Víctor, ya sé como es, trata de sobrellevarlo lo mejor que puedas". Cuando volví a clase, todos se levantaron, pusieron sus bolis sobre la mesa, y se largaron de clase dejando a la profesora con la palabra en la boca. Ella fue a acusarnos al director de la barrabasada que habíamos cometido, y el le dijo, "por primera vez, les tengo que dar la razón a ellos, hicieron lo correcto".

Nos habían enseñado a reclamar nuestro sitio en el mundo, nos habían demostrado que podíamos cambiar las cosas y que los "hombres del traje gris" no serían capaces de apagar los colores. Nos habían demostrado que podíamos iluminar la oscuridad. El camino estaba ahí delante, solo teníamos que recorrerlo.

Mañana, la segunda parte.

7 comentarios:

Mj dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=18vsHwy0qLk

Nebulina dijo...

Yo también me acordé de Ismael..Papá cuéntame otra vez
Un besazo

Wednesday dijo...

Decia Wiston Churchil (probablemente el unico politico decente que ha pisado la tierra)que la democracia era una pesima forma de gobierno, pero que no conocia ninguna mejor. Estoy de acuerdo.
Si todo el mundo tuviera claro que el limite se encuentra en la libertad del otro, la anarquia fuera una estupenda forma de gobierno, pero habitamos un planeta en el que todos intetamos imponer nuestro criterio y asi, no.

Un beso

Vitote dijo...

Mj y nebulina: Gracias por remitirme al calvo, por cierto sigo buscando socio/a para ir el jueves a verle.

Wednesday:Quizás quedó algo confuso, pero precisamente habla de lo mismo que Churchil... el poder del pueblo como mayoría para cambiar el mundo, que la masa puede parar a los más poderosos líderes mundiales. La anarquía era el vehículo del mensaje, no el mensaje, la anarquía como desorden, no como sistema socioeconómico.

A cuidarse

Nebulina dijo...

Lo había olvidado. Me acabas de hundir :( quedan entradas aún?
Un beso!

Vitote dijo...

Creo que si

Anónimo dijo...

churchill el mejor politico? ya hablo yo de oidas ya...