domingo, 16 de noviembre de 2008

MI DOLOR CERVICAL

Vitote:"Es como cuando tienes un trío"

J de Student:"¿Por?"

Vitote:"Porque es una mano lo suficientemente buena como para arriesgarse, o tirarse un farol, pero también puedes perder, y cuando toca descartarse no sabes si buscar las dobles parejas o quedarte con lo que tienes, porque, la verdad, un trío es poco"

J de Student:"A tí el póker te ha afectao"

Vitote:"Mucho"


La cosa comenzó el martes por la mañana, mientras dormía tras una larga noche, pero se ha seguido repitiendo el resto de la semana. Es un sueño, un sueño que se repite cada noche y del que me levanto agitado y dolorido.

La cosa comienza conmigo en una sala grande, oscura, al fondo ella, de espaldas, me acerco paso a paso, ella no se da la vuelta, me acerco más casi puedo tocarla, pero se desvanece y me llama desde otra esquina "Víctor, Víctor, ¡estoy aquí! acércate", su voz suena lejana y distorsionada, no soy capaz de reconocerla. Me acerco ansioso, puedo distinguir su figura en la oscuridad, pero podría ser cualquiera. "Aunque lo creas, yo no soy como ellas, acércate". De repente desaparece, y en su lugar aparecen caras que puedo reconocer. Todas ellas me han pisoteado alguna vez, las reconozco, la rubia, la morena, la pelirroja de bote... No significan ya nada, y algunas de ellas ni lo llegaron a significar. Y ahora se acercan a mí, todas, me miran a los ojos, me acorralan y me miran amenazantes. De repente, noto un pinchazo en el cuello que me hace caer al suelo paralizado, me retuerzo en el suelo de dolor, me echo las manos a la nuca y ahí lo encuentro, un puñal ensangrentado. Me lo arranco y el dolor remite, rebusco en mi bolsillo, encuentro un par de ibuprofenos, me los trago como si lo ocurrido fuese lo más normal del mundo de repente empieza a sonar...



Me levanto estoy temblando, mi corazón, taquicárdico, mi respiración, taquipneica, mi frente, sudorosa...ella al fondo de la sala, con un chorro de luz sobre su silueta, de espaldas, no puedo reconocerla. Baila, se contonea, camino hacia ella pero empieza a haber más gente llenando la sala, la música me empuja hacia delante pero la marabunta me retiene, me frena y me retiene, me siento asfixiado, incapaz de seguir adelante, empujo fuerte, como si fuese la melée más importante de mi vida, empujo y desplazo. "Vamos Víctor, tú puedes llegar, no voy a esperarte eternamente". Miro hacia arriba y quien me empuja son ellas, todas ellas me retienen, no me dejan avanzar, pero tampoco me miran, están como indiferentes, como si no me conociesen, pero se resisten a dejarme pasar. Finalmente caigo al suelo, rendido, todo está borroso, estoy agotado, un borrón se acerca, me pone la mano en la frente "Víctor"(¿es ella?, imposible) "Puedes hacerlo mejor, pero no voy a esperarte para siempre", se inclina para besarme, me siento paralizado, no puedo mover mis brazos para alcanzarla, se acerca lentamente y cuando nuestros labios van a contactar...me despierto.

No hace falta ser Freud para interpretarlo, y no, no estoy obsesionado por el sueño...sino por el hecho de que toda la semana me he levantado con dolor de cuello. ¿Somatización?¿una mala almohada?. La respuesta la desconozco, pero hay algo que sí sé, mi almohada es de lana y muy cómoda, al menos mientras estoy despierto.

5 comentarios:

Alize dijo...

Antes siquiera de leer el resto de la entrada:
"... y cuando toca descartarse no sabes si buscar las dobles parejas o quedarte con lo que tienes, porque, la verdad, un trío es poco"
¡Pero si un trío es más que una doble pareja, melón de invierno!
:P

Alize dijo...

Ahora ya lo he leído:
Es un sueño cuanto menos curioso, sobre todo por el hecho de reconocer a las personas aun sin verles la cara... Haces bien en no obsesionarte, los sueños sólo son eso, sueños; por muy hermosos que parezcan y por muy seductoras que sean las realidades que muestran...
Sí, vale, este consejo viniendo de mí no pega, pero es que en casa del herrero cuchillo de palo...
Un beso

Vitote dijo...

Tienes razón pero es pura deformación musística, ya que en el mus valen más las dobles parejas, y siempre uno tiende a ese error.

A cuidarse

Princesa dijo...

uyyyyyyy. no sufras con esos sueños!!!! Desechalos.... No te obsesiones...
Un besote

hamlet dijo...

Los sueños, sueños son. Aunque a veces su sombra se proyecte en la vigilia...

A cuidarse, muchachote...