viernes, 6 de julio de 2007

MI RETORNO A MI TIERRA


Quedan tres cuartos de hora. Sólo tres. Tres cuartos de hora en un día de 24 horas es una mierda. Ese es el tiempo que queda para volver a Robleda, estaré una semana allí hasta que me largue a tierras catalanas a ver a mi compadre A. Normalmente en éstas fechas suelo comenzar mis clases particulares. Sí, en verano dedico mis mañanas a sacarme unas perrillas dando clases de física y química o de inglés. Es curioso, los problemas de fuerzas, movimientos y reacciones químicas son mucho más divertidas de lo que parecían cuando hacían de soga alrededor de mi cuello. Normalmente mis alumnos suelen sacar buenos resultados, no por mí sino por su esfuerzo, porque si no hay esfuerzo no hay resultados. Mi sistema es sencillo, explicar de una forma cercana, como me gustaría que me lo explicaran a mí.

Recuerdo las mañanas de "el puto peloto" y la de "del cochi pahuera, del cochi paentru", y no puedo evitar echarlas de menos. Me lo pasaba pipa. Pero cada vez hay menos chavalicos y chavalicas que hagan bachillerato, es muy triste que "la generación Pikachu" no sea consciente de lo importante que es al menos sacar el graduado escolar. El pasotismo y la búsqueda de la ignorancia se han convertido en "lo normal",no como perpendicular a una superficie plana, sino como habitual.

Puede sonar a rabieta de parado, de tristeza por no poder alimentarme de los errores durante el curso de los demás. Pero no. De mi "Quinta" sólamente dos chicas y yo hemos accedido a la universidad, y de ahí cada vez a menos. Vale que sí que la universidad no es el único modo de acceder a una carrera profesional, que hay módulos que hay de todo, pero tampoco. Creo que el medio rural es el que más potencial tiene y es el mayor olvidado por todos. Nacer en un pueblo o trabajar en él parece una condena que nadie quiere para sí o para sus hijos. Es muy triste, tanto prejuicio anquilosa a la gente del medio rural y la tira al baúl de los recuerdos desatendida, olvidada y desmotivada. Luego nos critican por reirnos de los urbanitas cuando vienen en verano, pero es simplemente pura autodefensa. Ningún buen profesor, médico o lo que sea, acabará ejerciendo en un pueblo perdido en la estepa castellana o en los montes perdidos de este país simplemente por puro prejuicio. El medio rural da más de lo que te quita. Salud, contacto directo con la naturaleza, humanidad( para lo bueno y para lo malo)...a mí me ha dado los mejores momentos de mi vida, superados por muy pocas cosas. Me da cada año el mejor mes y medio. Me ha dado a los mejores amigos que podría desear. Me ha dado un cielo estrellado para sentirme vivo las noches en las que deseo morir. Me da soledad para ordenar mi cabeza y me da compañía para reírme de todo y olvidarlo todo.

Pero me parte el corazón ver cómo queda reducida a tristes repartos de terrenos comunes, a chavales que dejan los estudios antes de empezarlos, a un sistema sanitario deficiente con médicos y enfermeras nulos profesionalmente que se dedican únicamente a derivar pacientes a Salamanca y que protestan para atender una urgencia un sábado por la noche. Quiero pediros que no os olvideis nunca, nunca jamás de vuestra patria chica, que no la desprecieis o ignoreis y que trateis de aportarle al menos una décima parte, de lo que ella os haya dado, aunque lo ignoreis.

3 comentarios:

Paula dijo...

Hola, yo tambien soy de un pueblito de salamanca y bien orgullosa q estoy de ello, pero solo los q somos de pueblo sabemos valorar lo q es crecer al aire libre, disfrutar d noches d verano interminables en la plaza con tus amigos, las verbenas de las fiestas...En fin, disfrutemos de ello!!

>>Alize dijo...

... Cómo me voy a olvidar yo de mi Quintana del Puente. ese minúsculo pueblillo de Palencia, donde el mes de verano no quemaba tanto, donde el kilómetro en bici hasta la estación se hacía eterno, donde el adobe es el mejor invento del siglo, donde...
Donde... tantas cosas...
Besicos de limón
P.D.: Al año que viene, a estudiar Biología a Salamanca.

W. dijo...

Ale, ya soy libre como los pajarillos, jejjeje.
Que disfrutes de tu pueblo. Mi infancia pasó enterita en un pueblo pequeño así que me suenan las sensaciones de las que hablas. Disfrutalo. Yo hoy pienso dormir taaaaanto...
Un abrazako enorme
cuidate