martes, 29 de enero de 2008

MIS PÉRDIDAS DE TIEMPO

R: "¡Y la puerta se abrió sola!"

AC:"Ya pero esque fue porque yo abrí la puerta"

Invierto mi tiempo fatal. Es una conclusión a la que llegué hoy en el bar después del examen. Ah, el examen, un examen dulce, no parecía de medicina, porque te preguntaban cosas que había que saberse y no era un "¿cómo sabes hacer exámenes?" como de costumbre. Una de dos, o te lo sabías o no te lo sabías, no había que buscarle vueltas a las cosas, estaban bastante claras. Me gustó. Aunque el día no fue a mejor. Despues en el bar, llegó el gran momento, me sentado, presidiendo la mesa, en la que todo el mundo hablaba y yo me limitaba a estar. Realmente mi mente estaba trabajando, pensando en cientos de cosas estúpidas de esas que no llevan a ningún lado y que suelo hacer. Pienso demasiado. "Las cosas deberían de ser más fáciles", esa fue la idea que me abrió la puerta a un increíble mundo de dudas existencialoides estúpidas. Y como nadie me daba conversación yo seguía a mi rollo, llegando a conclusiones que no me gustan nada o a conclusiones que si J d´etudiant estuviese aquí habría intentado sacarme de la cabeza desencadenando algo, para bien o para mal, pero algo. Después me entró un malestar tremendo, algo me recorrió desde el estómago a la cabeza dejándome un dolor que ningún gelocatil pudo frenar y que me dejó sin siesta. Más tiempo perdido. Así, con esa cara de demacrado que tenía y esa imposibilidad para dejar de darle vueltas a todo, llegaron las siete de la tarde. Me fui al entrenamiento voluntario...tan voluntario que éramos ocho. Decidimos ir al gimnasio del campo. Nunca voy al gimnasio, los odio. Tan repetitivos y rutinarios, como las instrucciones de un champú, frotar, aclarar y repetir...siempre repetir. Horrible pérdida de tiempo. Por lo menos durante ese rato no pensé en el tema estrella sino en que odio los gimnasios. Hice poco, prefiero hacer abdominales a pares en casa o flexiones de las clásicas, que máquinas de esas. Más pérdida de tiempo. El final del día...perder el tiempo y la paciencia y el amor propio y la autoestima y...tantas cosas que es estúpido ponerse a repasarlas. Las personas a las que quieres o que se supone que te quieren, son las responsables del 99% de nuestros dolores de cabeza. Hay días en los que me gustaría ser un náufrago. Una vez me dijeron que era emocionalmente Robinson Crusoe, todo el mundo sabe que ha sido de mí, que es de mí, cómo voy a reaccionar, pero que sigo en mi isla, bajo mis reglas, y si me sacan de ella, no hago más que añorar mi isla. El día ha sido horrible, uno de los peores de mi vida. Quizás la almohada sea el remedio a este día tan horrible. Y no una pérdida de tiempo

9 comentarios:

W. dijo...

(un abrazo)

Domin dijo...

Aunque 200 km. sea una barrera difícil de superar, y más en época de exámenes (y con un tiburón...), sabes que siempre habrá alguien con el que puedes contar para dejar de pensar;)
No hace falta que te diga más hermano
Por cierto, estaré por allí de sábado a martes.
Un abrazo muy fuerte

una salmantian dijo...

Animo Vitote, q como dice mi madre, no hay mal q cien años dure

Alize dijo...

Bueno, vaya... Me dejas de piedra.
Será inútil que te lo diga, pero intenta animarte. Piensa si quieres; porque me parece que tú eres de esos (al igual que yo), pero intenta no vivir demasiado dentro de tu cabeza.
Te da este consejo la primera infractora del mismo... Pero por eso mismo sé que es mejor seguirlo ;)
Ánimo. Que no me gusta leer estas cosas de ti.
Besicos de limón

Mj dijo...

:) todo tiende a ir a mejor. Ánimo.

Aradiah dijo...

a veces nos creamos dolores de cabeza solos intentando buscar explicaciones, soluciones a cosas que sólo necesitan tiempo...
ánimo. No puedes evitar darle vueltas a las cosas, así que mi consejo es...intentar organizarlas en tu cabeza al menos, priorizar, buscar soluciones o alternativas... al menos así te quedara la sensación de qué ha sido útil.
1 besazooooo

Alv dijo...

ya veo q mi tierra te trae wenos recuerdos ;-) yo tengo previsto ir a la tuya en estos meses, xq el recuerdo q tengo es de cdo era chiquitín...

Ánimo, esos días durante los exámenes no hay q tenerlos en cuenta, se te desordenan todos los neurotransmisores y nos volvemos tontos...

Anónimo dijo...

Hay veces q la vida te extorsiona.Yo estoy en esos momentos...y es verdad q la gente q te quiere es la q te hace sufrir.Entonces te planteas si los quieres o no... es difícil.

Mariano Zurdo dijo...

Me alegra haber leído tu última entrada antes que esta...